Bebiendo los restos de un sueño en penumbra
despierto en silencio, mecido en la cuna
bañado en sudores, en un mar de dudas
percibo presencias de miedo y vigilia.
La extraña visita de un mar de figuras
desnudas, abruptas, inertes y oscuras
muñecas que visten la dicha de bruma
letales señoras, fugaces y altivas.
Pacientes miradas que observan mis cosas
que pintan la luz de mil formas hermosas
ahogando el deleite jovial de las horas
no esconden su llanto, ni sienten premura.
No es fría, ni tenue, tampoco es austera
la voz que hipnotiza el reloj y su estela
silencio cantando una nana de estrofas
que hielan la piel y el color de las rosas
espectros de nada, dolor y quimeras
limpiando la hiel de palabras sinceras.
Extienden su manto, sacuden su pena
y envuelven mi alma de alguna manera
Deseo tocarlas, pero ellas no esperan
dos cuerpos me invaden con voz de sirena
uno en el suelo, arrastrado, sediento
el otro erguido y aliado del viento.
Me palpan, me hurgan , me quieren, me sueñan
las sombras me alejan de las primaveras
Esclavo de zarpas con tacto de fieras
No temo el destino, no quiero temerlas.
Hola querido Melvin, me he extasiado en el ritmo que lleva, en la lírica que desprende y las imágenes que ofrece.
ResponderEliminarNo hay que temerlas, las sombras son sombras que algún día se harán sólidas, pero ya no importará :)
Besos y abrazos enormes
La sombras no son tan malas hombre. Nos cobijan cuando estamos hartos del sol. Todo depende de como se vean esas sombras y de qué tipo de sombras son.
ResponderEliminarBesos.
VERONICA: En realidad no las temo, cada vez menos... Pero sueño con ellas y siento los efectos hipnóticos que me causan... Creo que esa oscuridad, me conduce a la luz y que no hay nada malsano en hablar de ella...Me resulta incluso terapéutico. Están, pero no siempre son manejables. Mil besos luminosos querida amiga.
ResponderEliminarCHRISTIAN: No son malas ni buenas, son eso... sombras y representan como bien dices aquello que vemos y sentimos... Las sombras me producen mucha atracción y me parecen tan poéticas que necesitaba hablar un poco de ellas, detenerme y observarlas... Aunque claro donde este una sombra en pleno agosto en Sevilla y con sequia... Jejeje... Un abrazote.
ResponderEliminarMuy bueno Melvin. Me encanta fotografiar sombras, solas, acompañadas, alargadas, tristes, estiradas en el crepúsculo. Un increíble juego de contrastes.
ResponderEliminarBicos ricos
PIMPF: Pues compartimos esa pasión, retratar imágenes de sombras de las que muestro un pequeño retazo... Si hay algo que logra cautivarme es detenerme a observarlas y plasmarlas, como si se detuviera el tiempo... Un besote Pimpf.
ResponderEliminarMi otro gran hobby, con el cine y la escritura, es la fotografía y reconozco que, casi sin pensarlo, muchas veces me veo fotografiando sombras. Es una especie de realidad paralela que muchas veces pasa desapercibida pero que, si te fijas en ellas, es bellísima, como tu texto. Una sombra no es más que la realidad proyectada con otra luz, por eso no hay que temerla.
ResponderEliminarUn beso
Para mi las sombras fueron delicias de mi infancia. Empecé con las sombras chinescas y quisé ser el Peter Pan que vuela tra ella. Cuando crecí Platón me fascinó con su mundo cavernario y ahora, ya mayor veo las sombras de mi pasado. Siempre han vivido conmigo y siempre lo harán.
ResponderEliminarIncluso la única vez que he aparecido en mi blog fue a través de una sombra, pues eso soy para el que mira a través de mi.
Un beso (ensombrecido)
deWitt: Siento que las sombras son espías de los detalles, artistas del sigilo... Enigmáticas siempre. Objetivo de mis ensoñaciones... Los árboles y las sombras se han convertido en mi debilidad con la cámara. Sirva este pequeño homenaje para compartir mi pasión. Un besote amigo, gracias por tus palabras.
ResponderEliminarPARMENIO: Pues yo me pasé mi infancia y adolescencia a la sombra de mi hermano mayor y con los años he aprendido a valorar la protección y abrazo de los árboles bajo cuyas copas suelo cobijarme... Tengo un árbol tatuado en mi espalda para que nunca me falte el reposo y jamás olvide lo confortable de su sombra. Un besote nada oscuro.
ResponderEliminar"Siento que las sombras son espías de los detalles".. Las sombras reflejan otra perspectiva de lo material, nos dejan ver más allá.. perdernos en sus formas y dibujos. Nos acompañan y a veces nos guían. Permanecen ahí en silencio espiando los detalles. Me encantó! Un fuerte abrazo!
ResponderEliminarKAOS: Efectivamente, existe un mundo paralelo tras las formas oníricas de las sombras y aunque me inquieten sobremanera... Me atraen mucho más. Un besote gordote.
ResponderEliminarLa semana pasada caí en la cuenta de que ni una sola foto de las que he hecho adorna las paredes de mi casa. Decidí imprimir una bien grande para resarcirme. ¿Cual?, me dije de las miles que tengo. Aún no me he decidido pero en este largo proceso de selección solo quedan mis fotos de sombras que repaso una y otra vez tratando de elegir una. Y llego aquí y veo tu entrada, tus bellas palabras, y me digo que no es casual, que me estás diciendo que he elegido bien. Gracias.
ResponderEliminarun abrazo
UNO: ¡Qué fuerte! Haces bien en recoger ese tipo de señales, yo necesitaba hablar de las sombras y busqué entre las carpetas de fotos para contar desde dos direcciones: la sensitiva y la poética. También he decidido ampliar una y decorar la pared de mi comedor... ¡qué fuerte Uno, qué fuerte y qué bonito a la vez! Un besote encantado...
ResponderEliminarEs un poema inquietante.
ResponderEliminarMe gusta mucho.
Seguro que no percibimos ni la mitad de lo que existe.
Saludos.
TORO: Nunca conoceremos desde la razón lo que intuimos desde la animalidad... Hay tanto, nuestro instinto no puede engañarnos. Un abrazo.
ResponderEliminarMelvin, soy de tu opinión, corazón.
ResponderEliminarYo vengo de la oscuridad y me reconozco en mis penumbras, que es donde suelo habitar y me resulta terapéutico decirlo, pues si, no hay nada malo en ello.
Creernos pura luz es soberbia, que quieres que te diga, no hay más que mirar al mundo...
Besos
VERÓNICA: Uyyy! Qué sorpresa!! Vuelves por aquí??? Querida mía, hace tiempo que le perdí el temor a la oscuridad, de cuando en cuando me gusta, o necesito despellejarme y dejar salir mis demonios internos, que paseen y que regresen un poquito más ligeros de carga... La polaridad existe por algo, nuestra luz oculta siempre otra faz no tan agradable de ver. Me has alegrado la tarde, ven siempre que quieras ¿merendamos juntos? Besiños cariñete.
ResponderEliminarCómo no venir a donde me encuentro bien y encima me llevan a merendar???
ResponderEliminarPero como dijo un amigo mío: es más barato comprarme un Dior que invitarme a comer, soy una lima!!!
También dejo que mis demonios se den un paseo, si, vuelven con menos cargas y dejan que la ventanita que te llena de aire fresco y luz te bañe las células.
Todo es pura polaridad, estamos de acuerdo.
Besos, y abrazos
VERONICA: Manteniendo un justo equilibrio polar, mientras los demonios pasean por el ártico... te pongo algo saladito y algo dulce, con mantelito de cuadros. Muakataka.
ResponderEliminarMelvin, me estoy dando un buen paseo por tu blog, fijándome en las imágenes para elegir una, me gustan mucho algunas de ellas, y me gustaría coger para uno de mis viernes fotográfico la primera de las de esta entrada ¿la has hecho tú? ya me dirás, porque sino es tuya, elegiría otra, ya que las tienes muy buenas.
ResponderEliminarTu fotografía saldrá en mi blog dentro de unas semanas, con el enlace de tu blog y tu nombre.
Muchas gracias, amigo, por permitirme compartir en mi rincón una imagen de tu autoría.
Un beso.
No lo dudes y utilízala con tu buen gusto habitual. Besetes.
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