domingo, 28 de julio de 2013

PREMIO LIEBSTER AWARD (UN MEME MUY PARTICULAR)

Estaba yo, ingenuo de mí, pensando... ¡Qué raro, no he visto ningún "meme" desde hace tiempo, será que han caído en el saco del olvido o simplemente están ya demodés...y va y ¡zasca!... Entro en "La Morada del Búho" de mi querido Celso y me encuentro un regalito sorpresa... A mi estos posts me entusiasman más por el pensamiento depositado en uno, que por toda la parafernalia esta de las preguntitas, pero bueno, ya puestos.... Tengo ese intríngulis en el estómago de cuando escribir se asemeja a desnudarse un poquito más de lo habitual... Vamos allá...
Celso propone las siguientes preguntas, que como buen discípulo, voy a tratar responder con precisión de cirujano.

1-¿A qué personaje famoso o histórico invitarías a una cena?
Creo que a Hitler, lo drogaría y lo metería en el cubo de la basura, junto a las ratas y entre la mierda. En su lugar natural. Qué descanso...!
2-Un color, un sabor y un aroma...
El verde de la campiña francesa, el turquesa de las calas Mediterráneas, los malvas y naranjas de algunas puestas de sol en algunos lugares de la tierra.
3-¿Si volvieras a nacer, cambiarías algo de lo que viviste?
Creo que sí... Apostaría más tempranamente por el arte y la creatividad... No confié demasiado en mis posibilidades... En fin, nunca es tarde...
4-¿Te has arrepentido de algo?
Arrepentirse es perder el tiempo, eso ya lo he aprendido... Pongo una crucecita en la casilla: "Cosas que sé que no voy a hacer más"...
5-¿Qué es lo que haces nada más levantarte?
Darle mimitos a Tana que está muy necesitada... Una cachorra Labrador que sólo piensa en que la toquen incesantemente, hasta el éxtasis....
6-¿Qué te gusta más: el día o la noche?
Los dos encuentros del día y la noche... Atardeceres y amaneceres son la comunión virtuosa de lo mejor de cada polo... 
7-¿Qué odias y qué te atrae de una persona? 
Lo que más odio es la intolerancia, no soporto a los que nadan en la soberbia y la superioridad...incapaces de verse desde otro prisma que la auto-complacencia... Y además buscando presas fáciles, de esas que se visten de fragilidad. Cada día valoro más la generosidad. Eso es lo que más me reconcilia con el ser humano.
8- ¿Cómo te auto-definirías a ti mismo?
Caminante de la vida, vividor de emociones y buscador de imágenes, soñador despierto, ilusionista involuntario, lunático a la fuerza. Es lo que más se ajusta a lo que soy... Por eso lo puse en mi perfil...
9- ¿Hay alguna canción que te haya marcado?
Las canciones que me entran por los poros me llevan todas a algún lugar, por fortuna, diferente... "The art teacher", "Hallelujah", "Pyramid song", "Peces de ciudad", "J'ai eu trente ans", "Mother"... Por citar algunas que me lo han revuelto todo...
10- ¿El último viaje que has hecho?
El último real ha sido a la comarca del "Matarrañas" entre Teruel, Tarragona y Castellón... El último trascendente... New York... Qué os voy a contar que no sepáis ya...
11- En el sexo... ¿dominante, que te dominen o depende del momento?
Bueno... pues, como mi naturaleza más esencial es dar... ejem... me preocupo de eso, de dar... ¡Qué viva la libre interpretación! ¡Yujuuu!!!

Pues esto ha sido todo ¿demasiado transparente??? No sé, volveré al verso, las descripciones y las imágenes que son más yo... Mientras tanto no quiero cerrar el post sin dar continuidad a este "meme" desviándolo a otros micro-universos del todo afines para mi...Ejem, ejem...
Elijo a:
- Uno.http://unoylosdemas.blogspot.com.es/
-Bee.http://beeborjas.blogspot.com.es/
-Paula Peña.http://solstuijo.blogspot.com.es/
-María.http://poemasrecopiladosdemaria.blogspot.com.es/
-Troyana.http://historias-troyanas.blogspot.com.es/

Y mis preguntas son:

1- ¿Cuál es ese "recuerdo imborrable" de tu historia particular?
2-¿Qué película retrató de alguna forma tu vida?
3-¿Quién ha despertado tu rabia más desaforada y por qué?
4-¿Dónde está tu lugar en el mundo?
5-¿Qué es aquello teóricamente imposible que sueñas hacer con frecuencia? 
6-¿A qué cultura, tiempo, espacio te tele-transportarías si estuviera en tu mano?
7-¿Cuál fue tu último ataque de risa épico?
8- ¿Qué cosas despiertan tus miedos más irracionales?
9- ¿Qué hecho hizo despertar tu conciencia de ser alguien necesario en este mundo?
10- ¿Qué es lo más honesto y hermoso que alguien ha hecho por ti?
11- ¿Qué único acontecimiento en tu vida, volverías a revivir?

Ahí os lo dejo. Besotes.

lunes, 15 de julio de 2013

LA VIDA EFÍMERA DEL CARACOL



Siempre he sido cuidadoso con las infinitas manifestaciones de la naturaleza. Si alguna vez olvidé que soy una pieza más en este maravilloso engranaje de recursos y seres, siempre sucedió el hecho recordatorio, la perfecta llamada a la humildad, el eco incuestionable de una conciencia universal de pertenencia. Y no es esta una proclama de mi participación en agrupaciones ecológicas, no, nada que ver. Es mi necesidad de dejar constancia de una anécdota curiosa que me ha tenido absorbido estos días... "La vida efímera del caracol". Regreso a casa tarde, el coche avanza destilando acordes armónicos y el fulgor rabioso de mi regreso al hogar. Es tarde, en torno a la medianoche. La climatología impropia de estos albores estivales, humedece el asfalto e invita a las criaturas de la noche a manifestarse espontáneamente. Erizos, liebres, alguna rata, un zorro, creo que unos cuantos sapos y una pareja de mochuelos... Pero nada comparable al manto de caracoles que cubre la carretera, como si de una invasión se tratara. Cientos, miles de ellos, pequeñas motas de blanco nacarado en el funesto camino. Instintivamente proyecto hacia los neumáticos el deseo de evitar la masacre, el volante responde alocadamente a mis propósitos. Dibujo eses, una respuesta pueril a mis ansias de evitar la catástrofe. Los más pequeños fenecen bajo el inevitable frenesí de las ruedas, los de más tamaño, forzosamente más visibles, son 
objetivo de mi caridad heroica o de mi mala conciencia...Terrible paradoja selectiva. Efímeras vidas. Se produce el inexorable paralelismo entre los gasterópodos y los humanos... Qué fragilidad la nuestra, qué indefensión constante frente a los acontecimientos. Me siento caracol, me siento asesino, me siento... muy incómodo y me invade la tristeza más primitiva que pueda existir, esa que nos recuerda que a pesar de haber olvidado las raíces, seguimos siendo animales. Soy ejecutor sin querer serlo, verdugo maniatado al volante de una máquina convulsa e inmisericorde. Su fragilidad es también la mía y sobrevivir una casualidad favorable, nunca percibida desde esta óptica babosa. 
Al día siguiente, amaneció un día plenamente veraniego y soleado, mientras paseaba a Tana, esa jovencilla que ha puesto su cara por mi en el perfil....jejeje... Me vi a mi mismo cogiendo todos los caracoles y lanzándolos a la hierba...aquellos que había en el asfalto, en la tierra yerma o aislados de la vegetación esperando la improbable lluvia adheridos a un muro resecado que no da más de sí.... Si me hubieran visto los del National Geographic, me reñirían por intervenir en el proceso vital de otros seres... Pero esta intervención se me antoja necesaria para sentir que en el devenir de los acontecimientos uno puede hacer el mal involuntariamente, pero también el bien muy voluntariamente... Y si me alejo de las proyecciones de vulnerabilidades humanas sobre la figura del caracol... solo veo que, que esa vida efímera, puede prolongarse con una pequeña acción que no cuesta nada. La pregunta es ¿Haría lo mismo con las cucarachas???

domingo, 30 de junio de 2013

TEATRO, LO MÍO ES PURO TEATRO





Llegando al final de un camino largo y elaborado, vislumbro finalmente la luz... Todo un año de experiencias escénicas dejan su fruto y la verdad... entre nosotros... estoy exhausto. La docencia es un acto de generosidad y la teatral añade al esfuerzo de la enseñanza, la capacidad de ponerse en la piel del otro, la psicología en el trabajo, la paciencia y el espíritu organizativo. Con todo lo sacrificado que resulta a lo largo de una jornada de doce horas... hoy, aquí y ahora, me sigue compensando. Esa es la verdad. Me continúa fascinando ser partícipe directo de todas las fantasías que cobran vida en la escena y viven y reviven en las mentes, emociones y sensibilidades de los espectadores. Hoy, a punto de cerrar un nuevo capítulo profesional repleto de vivencias, os quiero dejar con retazos de lo que es, ha sido y será un año de teatro, por que lo mío, ya sabéis, es puro teatro. Besos y entended mis silencios, desde esa perspectiva. Os quiero.













domingo, 16 de junio de 2013

NEW YORK PART.III



Prometía ser un viaje repleto de sensaciones únicas, de esas que quitan el hipo y jamás se olvidan... Lo cierto es que no nos decepcionó a ninguno. La noche en la gran manzana descubrió su lado oscuro entre neones, vagabundos, locos, sonidos y el embelesamiento constante que ejercía el skyline sobre lo más profundo de nuestro ser. El mismo día que me emocioné hasta la extenuación escuchando un coro gospel en una de las muchas iglesias baptistas de Harlem, ese mismo día que atravesamos Central Park de punta a punta para acabar patinando en una pista de hielo sobre la que estampé mi cráneo haciendo alarde de mi técnica
 depurada en el noble arte del patinaje, aquel eterno y maravilloso día en el que decidimos asomar la cabeza por el Bronx por aquello del desafío personal y de conseguir derrocar el malogrado mito de nuestra infancia... Bueno, ese mismo día, nos deparaba una última y rocambolesca sorpresa que cambiaría nuestra percepción de la ciudad.

Acababamos de cenar en un cuchitril del Soho. Extenuados por la intensidad de la jornada, cogimos el metro de regreso a Port Authority, una vez allí tomaríamos un bus para finalizar nuestro periplo en el Hotel de New Jersey donde nos hospedábamos. En el vagón reinaba el silencio. Las conversaciones sonaban como murmullos distendidos y casi narcotizantes. De repente, sin más, justo antes de detenernos en nuestra parada... Un hombre de color con abrigo y gorro (Como tantos pudimos ver durante nuestra estancia) se abalanzó sobre uno de mis colegas y le golpeó con fuerza en la cabeza, con un objeto no identificado, pronunciando unas palabras que jamás desciframos y que suponían una amenaza en sí mismas... 



Después, en apenas dos segundos, el tipo aprovechó que el vagón se detenía y descendió sin más...Diluyéndose en el profundo anonimato y dejándome frente a un miedo paralizante que tuve que disipar en cuanto comenzó a brotar sangre a raudales y la histeria cobró cuerpo. Qué insignificante se puede llegar a sentir uno cuando te agreden con esa contundencia. La ciudad luminosa y chispeante se transformó en una bestia capaz de engullirlo todo, hasta la ilusión de permanecer. Por unos instantes temí por su vida, desconocía la gravedad de la lesión y él no paraba de gritar... Fue horrible.



Lo que sucedió a continuación fue, tal cual, un thriller americano con todos los ingredientes. Carrera por el metro en busca de alguien de seguridad, pérdida de conciencia, pareja de policías arquetipo, ambulancia por la 8ª Avenida, hospital social para inmigrantes, alcoholizados, presos, locos, pobres...5 puntos en la cabeza y un taxista Egipcio que nos condujo hasta New Jersey sin saber muy bien cómo llegar... ¡Cuánto me acordé del capítulo maravilloso de "Noche en la tierra" que tiene lugar en Nueva York!























Cuando llegué al hotel pensé en todo lo que habría podido suceder... En lo fácil que es llegar a sentir el reverso del destino, en lo infinitamente insignificantes que somos cuando una ciudad es capaz de decidir que la balanza se incline hacia el otro lado, en lo importante que es vivir sin miedo, en lo esencial que resulta tener sangre fría, en lo responsable que me sentía sin que los acontecimientos tuvieran nada que ver conmigo o mis decisiones... pero, sobre todo, en que la magia de la ciudad no había perdido un ápice de su fuerza, conocer su lado oscuro diseñó un paisaje todavía más atractivo del lugar. Tenía que desterrar lo idílico y comenzar a aceptar lo oscuro, lo miserable, lo que escondemos en el subconsciente y que jamás permitimos salir por miedo a que sea real... Como en la vida, nutrirse de sueños que sólo sostienen nuestros temores, es aceptar una gran e irrevocable derrota. Nueva York sigue siendo intensa...pero también jodidamente cruel.








domingo, 2 de junio de 2013

RADIOHEAD





Hoy me siento triste, como habitando una canción de Radiohead de esas que me desgarran el alma casi sin querer y no son pocos los ejemplos... Es una tristeza reposada, nada virulenta... Pero es una tristeza en definitiva. La voz de Thom Yorke produce en mis sentidos esa herida melancólica y dulce que en ocasiones desemboca en lágrimas, en la penumbra, recostado en el lecho, exorcizado por las notas, los giros, los matices y ese llanto perpetuo que parece afligir al vocalista y que cuando canto, hago mío... Me sucede también con Jeff Buckley, Rufus Wainwright o Matt Bellamy... Sus voces son un dardo de inevitables repercusiones, me emborracho de su aflicción  y entro en una especie de catársis emocional y liberadora... Aunque subyace la pena, esa necesidad tan humana de gritar el dolor para aplacar lo que palpita en la herida. Descubrí a Radiohead con una canción que ha marcado un antes y un después en mis preferencias musicales. Recibía un curso de danza Release contact y sonó en el equipo un tema del álbum "Amnesiac" que me transportó inmediatamente a un lugar desconocido y mágico. Su nombre, Pyramid song. Una pieza maestra de lirismo y, reconozco, una de las canciones que más me han emocionado en toda mi vida. Tirando del hilo de ese descubrimiento todo vino rodado... Apareció también su predecesor "Ok Computer" considerado uno de los mejores discos de los 90 por la crítica y que, sinceramente no tiene desperdicio. Su Creep, se ha convertido en un icono del rock alternativo, todo un himno versioneado hasta la saciedad por artistas de todo el mundo. Sus vídeos suelen ser inspirados y creativos, sus letras críticas y potentes, sus músicas siempre abiertas a la investigación, a crecer... Cosa que agradezco en un músico. Siempre se han desmarcado de la comercialidad, su originalidad reside en la particular huida de lo establecido, del estándar. Un logro sólo sostenible si aceptas el rechazo de un mercado, de por sí en decadencia y buscas tus propios caminos... Venta de discos por internet, conciertos, giras y un público fiel que han sabido trabajarse a lo largo de los años. Os dejo con algunos de sus temas... Me voy a recostar en la cama y cerraré los ojos, musitaré las letras, viajaré a pesar de la tristeza...Thom, cuando quieras.





                                      
    

                                      

domingo, 26 de mayo de 2013

A LA MIERDA IV





A la mierda los que giran su mundo alrededor de un ombligo, los que eclipsan por placer, los que se deleitan subrayando la inferioridad de otros, como si eso tuviera algún mérito extraordinario. A la mierda la ultra-derecha por ser un arma medieval contra la igualdad, por estar estanca y rellena de veneno, por vivir de rentas y de iglesias y por seguir pensando que unos pocos debieran gobernarlos a todos. A la mierda los  comunistas que justifican el dogma caiga quien caiga, sin entrar en la autocrítica y confundiendo la izquierda con la opresión y el temor. Comunismo no es, ni ha sido jamás, libertad o ecuanimidad, os pongáis como os pongáis. A la mierda Chávez aunque tome cuerpo de pajarillo, a la mierda Maduro que es un bruto inculto y peligroso, amante de fábulas sin moraleja, un tramposo incapaz. A la mierda quienes nos ven como  un rebaño manso sin conciencia de engaño, porque su sueño de celebración se acerca al final, espero. Tolerancia cero a los listillos caza-oportunidades a costa de los demás. A la mierda sus estafas, sus malos propósitos, ese empeño suyo de parecer complacientes, condescendientes, dientes, dientes y babas de pura ambición. A la mierda todos ellos, por subestimar al universo. A la mierda los balleneros, los furtivos, los fetichistas, los peleteros... Señoras y señores tendrían que pedir permiso para usurpar tanto bien ajeno. Visto desde fuera sigue siendo un crimen atroz y totalmente gratuito. Si me pusiera en su piel me repudiaría. La humanidad sin humanidad no nos aleja tanto de la animalidad. Así que, arránquense ustedes la piel a tiras o pónganse en la piel de aquellos a quienes vejan, violan, apalean y matan. A la mierda todos ustedes por su labor nauseabunda. A la mierda los que esconden un arma bajo la cama, cuando su único deseo y su mayor fantasía es usarla alguna vez. A la mierda los que creen protegerse así del mal, cuando el mal está en ellos, en su propia sinrazón. A la mierda los que instauran el miedo, lo cultivan y lo distribuyen como quien trafica con sustancias inofensivas, sabiendo que entre sus manos tienen un arma letal. A la mierda finalmente ese espíritu ultra-conservador de cientos de miles de parisinos, hijos y nietos de revolucionarios que parecen no tener otra cosa más ilustrativa que hacer, que decidir cómo deben vivir los homosexuales en su país. Vomitivo, arcaico y vergonzoso... Por no hablar de la involución de nuestra querida España de caspa y capote, con la nueva ley del aborto, esa fantochada abanderada por el Señor Gallardón, que nos sitúa 28 años atrás en un momento triste e históricamente remarcable por su nula política social. Váyanse todos ustedes a la mierda, con sus acciones u omisiones, con sus palabras o silencios. 

lunes, 13 de mayo de 2013

STOCKHOLM





LIV: ¿Por qué? (Sven ni se inmuta. Después de un silencio) ¿por qué? No lo entiendo (Sven se hurga en un diente) ¿quién es ella? (Sven mira a un punto fijo) ¿y dónde la has encontrado? (Sven suspira profundamente) ¡Habla! No te quedes callado ¿Ha sido como conmigo? No lo creo, parece delicada (Sven bebe un trago prolongado de su cerveza y luego entrelaza sus dedos) No hay lugar para princesas en los tugurios ¿por qué la has traído aquí, no tienes suficiente con una sola, eh? (Sven resopla, silencio) Deben resultarte atractivas las noches de tormenta. Parece que el ritual se repite una y otra vez (Pausa) Hoy es como aquella noche, aquella en la que decidiste que yo no merecía una vida al uso, esa vida inestable e inapropiada, pero mía al fin y al cabo. Así se inicia todo, puedo reconocer sus huellas en mí. Una puerta abierta a la caza, el instinto despierto, las manos candentes, el vacío asolando las entrañas. No hace falta mucho más ¿verdad? Bueno, sí, claro… la humedad y el frío son activos inmejorables para anestesiar a la presa, el remate final, ese eslabón con el que la mayoría no cuenta. La climatología siempre adversa, porque mira que en esta ciudad hace frío, joder. Las personas perdemos algo de raíces cuando el suelo es deslizante, algo de alma cuando falta la calidez habitual y toda la perspectiva si los pies se convierten en una extensión del eterno manto blanco. Aletargados, con las ideas tan congeladas como la planta de los pies, somos igual que el animal herido que procura disimular su flaqueza caminando a la desesperada y escapando de una amenaza aún sin definir. No nos diferenciamos tanto de los animales, es un hecho. Si nuestra debilidad llega a hacernos reconocibles en la distancia, resultamos un primer plato exquisito y un blanco llamativo entre la nieve, difícil esconderse, estamos expuestos como el antílope al león o el… ¿cómo coño se llamaba el bicho ese?
SVEN: ¡El ñú!
LIV: Eso, como el maldito ñu que cruza un estúpido río perdido en la sabana para ser pasto de los cocodrilos… Su destino es conocido por todos los que observamos la tragedia. Despierta nuestra compasión, pero no estimula nuestra reacción. Qué fácil resulta así, con barrera, con distancia, sin comprometerse… Pero la cruzada es inevitable. Todo está escrito ya y todo sucede como se espera que suceda. El ñu que se aparta un centímetro de la manada cae. Crujiente bocado entre colmillos y coletazos, torsiones y escamas… Así es también como caen quienes piensan que están en el lugar y momento apropiados, un pensamiento fugaz y desesperado para no caer vencidos ante los propios temores. Como los ñus frente a los cocodrilos, capaces de reconocer la respiración del predador, guiados por su instinto, podrían incluso alterar ligeramente la dirección de su trazado, darse la vuelta y salir huyendo, sin embargo… no se apartan del rumbo definido… como haría cualquier humano, como yo aquella noche, como ella hace unas horas…la confusión va por dentro, la lluvia mortifica y el hielo paraliza los huesos. Resistencia cero, el cuerpo jamás responde. Es tan fácil privar de aliento a quien está tiritando, un golpe seco, un susto seco, el residuo de una mirada sin vida bajo la luz de una farola a la que ni siquiera se estima, porque tampoco se estima esa calle sin tránsito, ni el silencio imperturbable de la ciudad durmiente. Porque el problema de todo es que no se estima nada ¿Se puede vivir sin estimar nada ni a nadie? ¿Cuál es la razón de que el mundo duerma cuando se le necesita? (pausa) Yo planeaba escaparme de casa aquella noche, buscaba motivos para convencerme de lo contrario y tú, en algún recóndito lugar de tu subconsciente, lo sabías… lo sabías y acudiste a mi llamada, tu sombra se ocupó de ocultar la única luz que me daba luz, el único destello que hubiera permitido rectificar mis pasos a tiempo, guiarme entre todos esos cocodrilos predadores sueltos en mi cabeza… Hoy es una de esas noches y sigo sin comprender por qué me elegiste y mucho menos por qué la has traído a ella…



           Fragmento de la pieza Stockholm. 2013


lunes, 6 de mayo de 2013

NEW YORK PART.II (UNA TARDE EN CONEY ISLAND, TRAS LA ESTELA DE ALLAN).




Era una tarde de esas, fría y decadente. Los labios filtraban la arena a sorbos, la soledad paseaba íntimamente junto al aliento... ambos a la deriva. El aire ocultaba las huellas de otros y pareciera que su mayor ocupación fuera acariciar mis mejillas con rudeza.




La magia opaca de los neones, con sus extintos ecos d'autrefois, tiritaba en Blanco y Negro, como en una película de esas que ya nadie ve, porque nadie recuerda que existen, ni tan siquiera los nostálgicos. Fotogramas congelados que despiertan el olvido.



Sin apenas darme cuenta me enzarcé en un hechizo místico junto al viento glacial y el silencio. No hubo tregua, caí vencido ante ese encantador aroma de vacío que encapsulan los instantes perdidos.






Allí, estaba yo, degustando aquella atmósfera con cierto deleite, saboreando el extraño placer de perseguir recuerdos ajenos con una intensidad irreal, casi onírica.




Y con esa sensación de curiosa familiaridad recorriendo el circuito energético que viaja inexorable desde mis talones hasta mis ideas, descubrí que no me importaba estar al servicio de mi desnudez. 




Mis pasos resuenan en Coney Island, perseguidos por su propia cadencia, acompasados por un tempo lánguido y melancólico, una invitación al abandono más placentero, un poema con verso libre y melodía cansada. El viaje interno más difícil de explicar.




Los paseantes son fantasmas vigilando su parcela de desidia dominical, el hastío devorándolo todo sin embargo, hermoso paisaje es aquel que deslumbra aún apagado. Es el caso. Algo tirita bajo mis pies. Una felicidad enmascarada en tonos grises.




Viajo a esos "Días de radio", al asombro, al embeleso, al deseo de conocer, a las fiestas populares y al algodón de azúcar, a la travesura del niño que se sabe anárquico o irresponsable, al primer beso y al último, al paseo de la mano y las verbenas, a las melodías de Gershwin, a los acordeones, los cómicos y las risas enlatadas, a las despedidas para siempre, a las lágrimas furtivas, al clamor de las masas, al pánico en las alturas, a la primera foto...




La figura de Allan Stewart camina invisible junto a mí, la encuentro diluida en pequeños detalles que nadie parece recoger... Pero yo vine para eso... Yo sólo quería estar en Coney Island.